| un espacio para recordar a quienes siguen el viaje sin nosotros |
17 de abril 1974 – 24 de Julio 2025
Esta pasajera es una mujer encantadora, bella e inteligente. Su sonrisa es uno de sus rasgos más recordados: amplia, luminosa y sincera.
Es hábil en todo lo que hace —así que cuidado, porque puede ganarte fácilmente en lo que sea. Destaca por igual jugando Mario Bros., bailando una coreografía compleja o preparando sushi. La verdad es que siempre sobresale.
Una pasajera VIP que vive a su manera: noble, valiente y entregada.
En su vagón siempre habrá sonrisas, luz, ingenio y amor.
Querida Maibel, hija mía.
Mi querida hija, cambiaste el rumbo de tu viaje. Te extraño mucho, Dios te tiene en un lugar especial, así tan especial como fuiste para muchas personas. Te recordaré y vivirás siempre en mi vida Maibel hija de mi vida, viviste a tu manera y eres la otra yo, como lo escribiste en tu despedida.
Te amo hija mía, siempre estarás en mi vida y en mi corazón.
Palomita Blanca


Tu mamá
Miriam

Mágicos recuerdos los que por mi mente pasan, como un relámpago en el firmamento, fugaz, pero lleno de luz eterna que se aloja en lo más profundo de mi corazón.
“Mi muchachita, mi amor, estás chiquita, mi amor, mi muchachita, mi muchachita, chiquita reina de mi corazón.”
Así te cantaba la canción que te saqué, así te recuerdo, así te cantaba y así te sigo cantando. Nunca olvido, ni me olvidaré de aquellos paseos, en los cuales me acompañaste, o salíamos en familia, que decías: “!lliamos…lliamos…lliamos!” Por decir llegamos.
Bonitos momentos, aquellos que pasamos juntos tú y yo, en los que me acompañabas como un rabito -al boliche, mi deporte favorito- a todas partes, a lugares en dónde terminábamos celebrando un triunfo o algún otro motivo con parrilladas y/o sancochos.
MAIBEL:
Hija mía, mami, como yo te decía y te digo, vuela alto en ese nuevo plano con la compañía de Dios, siempre a tu lado y con su corte celestial.
Te amo demasiado.
♥️♥️
Agún día nos encontraremos cuando Dios así lo disponga….
Tu papá.
No ha sido fácil encontrar el momento para escribir estas palabras. A veces busco excusas, porque el dolor de tu partida sigue aquí, y aceptar tu ausencia física es un camino arduo. Sin embargo, tu presencia en forma de amor, recuerdos y energía permanece viva en mí y en todos los que te amamos… minuto a minuto, segundo a segundo.
En este proceso de aceptar y entender que te has ido, una de las cosas que más agradezco es haber descubierto el amor genuino que siempre existió entre nosotras. Tantos recuerdos, risas, anécdotas, peleas… Aunque fuiste una mujer de cierta distancia, extrañamente siempre estabas presente. A tu manera.
Muchas veces te reclamé desde el alma esa lejanía, pero con el tiempo comprendí que no era algo personal, sino parte de tu esencia, de tu libertad, de tu búsqueda constante. Siempre te admiré. Fuiste una mujer próspera, decidida, dueña de tu camino.
Una de las cosas que más me duele —y me sigue doliendo— es recordar cómo partiste. Saber que tu tránsito hacia otro plano estuvo lleno de sufrimiento me quiebra el alma. Estoy segura de que no merecías tanto dolor. Pero al mismo tiempo me reconforta y me alegra profundamente saber que ahora estás en paz, y sobre todo… libre. Libre de ataduras, de dolor, de enfermedad.
Te amo, hermana. Te amo infinito. Te amo eternamente. Gracias por ser mi hermana.
Maira Bracho La. Roque

Mi amada esposa Maibel.
Llegaste a mi en el momento menos esperado, pero el más necesitado por mi corazón.
En el primer segundo que te vi me enamoré.
Por eso siempre supe que éramos almas gemelas.
Me demostraste tu amor cada día de tu vida a mi lado con una paciencia única e infinita.
Me enseñaste que si se puede vivir en paz y armonía.
Ahora lo entiendo.
Reemplazarte es imposible. Eres una mujer realmente única por dentro y por fuera.
Cada día sin ti es una lucha para respirar, pero te siento, y sé que me acompañas, me cuidas y me ayudas.
Jamás me vas a dejar sola y yo a ti, tampoco, ya que vives en mi mente en cada segundo de mi vida.
Sé que estás en paz sin dolor y sin tristeza. Es lo único que me consuela.
Tú y yo sabemos que vamos a estar nuevamente juntas.
No lo dudo ni un segundo y es mi razón de vivir.
Te amé.
Te amo
Te amaré toda la vida con mi alma.
Contigo está mi corazón.
Maivero
Mi Mai, mi hermana amada. Dejaste una huella irrepetible y profunda en mi corazón: una huella de valentía, de perseverancia, de entrega, de amor y de pasión por la vida.
En estos últimos meses compartimos tanto… no solo tiempo, sino también revelaciones y comprensiones sobre el sentido de existir, sobre el valor de agradecer incluso lo difícil, sobre la esencia del amor y del perdón verdadero.
Fuiste una gran luz, de esas que no pasan desapercibidas… una luz que vino a recordarnos que los sueños sí son posibles, y que la vida vale la pena cuando se vive desde el alma.
Te extraño tanto… demasiado… Te amo grande. Eres mi héroe. Eres la persona más valiente que he conocido, y ese honor nadie podrá quitártelo jamás.
Te llevo conmigo. Te llevo en mis pensamientos silenciosos, en mis risas repentinas, en mis suspiros inevitables y en ese rincón sagrado donde guardo lo que no se olvida: mi corazón. Siempre vivirás ahí.
Hermana mía…. Te amo….❤️
Te fuiste y dejaste un vacío muy grande, uno que ninguno de nosotros va a poder volver a llenar. Fuiste y siempre serás una persona maravillosa, noble y con una luz mágica que envolvía a los que estaban a tu lado.
Tú, entre todas, fuiste la que más me consintió, la que tenía una complicidad conmigo que ninguna otra tuvo y aunque al pasar el tiempo eso se fue desvaneciendo, el amor y la conexión que sentíamos siempre estuvo.
Ya estuve lejos de ti un tiempo, nos separaban kilómetros de distancia, pero sabía que eras feliz, que estabas tranquila. El que volvieras me hizo feliz, tenía la oportunidad de volver a conectar contigo, pero no pude hacerlo como deseaba y eso pesa en mi corazón.
Te amo hermana, te amo porque siempre estuviste para mí y aunque la vida te alejó fisicamente de nosotros, sé que siempre estarás con nosotros en el corazón.
Será imposible olvidarte, será imposible no pensar en ti, no reír con algún recuerdo o llorar porque no estás. En fin, es difícil aceptar que no estás, y aunque es reconfortante pensar que donde estas no hay dolor, no hay tristeza, no hay sufrimiento, también es doloroso saber que no habrán más abrazos, más risas y nuevos recuerdos. Siempre serás mi "Mamibel" porque para mí fuiste más que una hermana, y desde pequeña así lo sentí y así te llamé.
Solo deseo que vueles, que seas libre, que no sufras en silencio, que sigas siendo luz ahora como una estrella en el cielo.
Conozco a las hermanitas Bracho, no porque vivo con una, sino por cada cuento que cada una contaba de la otra hermana, con amor y picardía, con tristeza y alegría. Conozco a Maibel más de lo que ella cree que la conozco y hablo en presente porque sigue por allí, en nuestros sueños, remembranzas, cosas físicas que nos regaló, cosas inmateriales como risas, opiniones, consejos o simples tonterías, porque sí, las Bracho La Roque son unas tontas encantadoras, Mairi, Mairiu, Génesis y mi esposa Maira, quienes compartimos con cerveza, vinos y jamón serrano lo mejor de la vida de Maibel. Amor puro.
Paul
"Mari", así me decías, una amiga maravillosa, creativa, alegre y con una dulzura inigualable! Así te voy a recordar siempre! Te abrazo fuerte de aquí al cielo.
Gaby
Mi Mai hermosa. Tantas cosas por decir. Las resumo en GRACIAS a tu amistad sincera, a tu confianza y esa valentía que te caracterizó, fue y es un verdadero honor tenerlas a las dos en mi vida.
Jeinmy Pedroza
Woo!!! Difícil para mi... Volaste muy pronto. Solo queda esa sonrisa, esa amabilidad, esa mujer muy hermosa. Recuerdo especialmente, ese día de playa, tú, mi amigo y yo en Far Rock Away, aquí en New York, un día de verano.
Te pienso y no lo creo, vuela de la Mano de dios


Ángel
Mi querida amiga, Maibel Bracho.
Te agradezco porque el universo hizo que fueras parte de mi vida. Momentos de alegría, sonrisas y lágrimas, fortalecieron nuestra amistad. Solo quiero mirar al cielo y ver que esa estrella que alumbra, eres tú, porque ese es el lugar mágico, donde solo habitan personas especiales como tú. Te llevaré en mi corazón siempre amiga… te veo en la próxima vida.
Jackie
Bracho!! Amiga incondicional y un ser maravilloso. Los que te conocimos bien pudimos disfrutar de tu positivismo y decisión en todo lo que te proponías. Fuiste una mujer muy fuerte y lucías tan frágil, pero con un corazón de oro.
Disfrutar este viaje amiga mía!
Mate Sánchez
Si bien es cierto que compartiste junto a mi hermana varios años, yo no tuve la dicha de conocerte sino hasta casi el final de tu estadía en este plano.
Conocerte fue fácil, fluido, pero, sobre todo, confortante. Fue maravilloso coincidir en tantas cosas, conversar contigo era como conversar con alguien de siempre, alguien de mi cotidianidad, de mi entorno. Te ganaste mi respeto, pero sobre todo, te ganaste mi corazón y eso lo hiciste sin buscarlo, fue natural, sé que nos volveremos a encontrar y seguiremos compartiendo pareceres y puntos de vista, te quise cuñada y te sigo queriendo.
Querida Maibel, que desde tu nuevo hogar sigas dando fortaleza a todos tus seres queridos, solo te transformaste en una maravillosa luz que brillará por siempre.
Un abrazo de luz.
Delfina.
Me dolió profundamente su partida. Aunque hacía muchos años que no nos veíamos, guardo recuerdos muy lindos de ella. Era la hermana de mi mejor amiga y llegamos a compartir muchas cosas bonitas. Gracias a ella conocí a mi esposo, y siempre le estaré agradecida por eso. En una oportunidad llegamos a trabajar juntas, y algo que siempre admire fue su excelente manera de explicar las cosas. Su luz seguirá viva en cada recuerdo bonito.
Descansa en paz, querida Maibel.
Sandra Ciociola
Querida Maibel, que desde tu nuevo hogar sigas dando fortaleza a todos tus seres queridos, solo te transformaste en una maravillosa luz que brillará por siempre .
Un abrazo de luz.
Delfina.
Me quedé realmente sorprendida y con el corazón encogido al saber de tu partida. Aunque con el tiempo perdimos el contacto, siempre te recordé con cariño
Nunca olvidaré aquellos días en la universidad, cuando nos reuníamos en tu casa para estudiar,reír, compartir comida,. Eras alegría pura, una persona llena de vida, de energía, y con una sonrisa que contagiaba a todos.
Hoy me duele saber que ya no estás, pero también me siento agradecida por haberte conocido, por los momentos vividos y por todo lo bonito que compartimos.
Descansa en paz, amiga. Tu recuerdo siempre vivirá en mi corazón.
Luisa
Querida Mai, quedaron muchas cosas por hacer, gracias por tu amistad en donde quiera que estés, siempre te recordaré. Buen viaje querida amiga.
Robert González
Fuiste y serás una de las personas más especial en mi vida. De ti aprendí muchas cosas que, hoy en día doy, gracias a Dios haberme permitido tener una hermana como tú. Siempre te recordaré y estarás en mi corazón para siempre ...te amo hermana.
Wilmer
| envía tu memoria compartida |
25 de octubre 1973 – 17 de noviembre 2024
Un pasajero de lujo. Amante del cine, del arte, de los gatos y de la vida.
Tiene una habilidad especial para hacer que lo feo se vea bonito, así que no te preocupes: en su vagón, el buen gusto siempre manda. Y, aunque es amable y cariñoso, jugando Ludo puede ser un competidor feroz —no le ganarás fácilmente.
Jota Jota, Jay Jay Mondragón es un gran pasajero, de esos que siempre quieres tener como compañero de viaje: porque la pasas bien, porque te sientes bien y porque tienes la fortuna de viajar con un VIP.
No sé cuándo dejamos de llamarlo formalmente Argenis. De la nada surgieron nombres que, lejos de volverse apodo, se hicieron habituales. Pasó a ser conocido primero como jota, sí, simplemente una letra, luego jota jota, extraña duplicidad, a la que se agregó la palabra Jay, todavía más raro, y a ese “JJ Jay se le anexó, finalmente, un apellido, el suyo: Mondragón”. Nombres peculiares que se institucionalizaron, al punto, que nadie se pregunta ya de dónde surgieron.
Cuesta referirse a J en pasado, porque su recuerdo dista mucho de estar sumergido bajo la espesa capa de polvo que el tiempo deja sobre aquello, o sobre quienes, no están en un presente inmediato. Prefiero decir que lo recuerdo en presente discontinuo, vivo aún, aunque su presencia física se rompió abruptamente.
De mi amigo, de mi hermano, destaco su gratitud, discreción y solidaridad. La nuestra es, en presente, una amistad que no resquebrajó el exilio, tampoco su partida innecesaria. A la cercanía cotidiana le sucedió el hablar esporádico. Pero nuestras conversaciones no registraban ausencias, fluían como pausadas tan solo un día atrás. Recobraban de súbito la complicidad de las cosas vividas, el recuento de nuevas anécdotas, las responsabilidades y los sueños. No faltaba el chiste mordaz, que teníamos como rutina, al que J respondía, tiñéndolo con irónica gracia. Éramos, nuevamente, los compinches de siempre.
Argenis, tan callado, discreto y organizado, decían de él quienes lo conocían poco. Apasionado por lo que le importaba, suscribo yo. Amante del buen cine, tanto, que no me habría sorprendido verle alguna vez levantarse de la butaca para ingresar en la pantalla y vivir, desde allí, como aquellos personajes de Woody Allen, su historia y su vida, en la que se mezclaban fantasía y realidad. Su vida, acompañada con alguna canción de Madonna como banda sonora.
Al escribir esto, en su memoria, me vienen a la cabeza dos pedazos de textos, uno, la primera estrofa de la canción Cuando un amigo se va, de Alberto Cortéz y Facundo Cabral y el fragmento de una obra de Aquiles Nazoa: Byron y Misolonghi:
"¡Cómo no va a hacer falta un ser así, que a cada instante está descubriéndote lo distinto de las cosas! Sin comprenderlo todo lo que hubiera deseado, creo que yo aprendí también a ver el mundo a través de su mirada."
Así como los caminos van y vienen, así los recuerdos. Sea pues, para ti, Argenis, este recuerdo sencillo, pero emotivo, de esos fragmentos de vida que nos tocó vivir. Como diría Cerati: “¡Gracias, totales!” Te quiero por siempre.
José Vicente (Gandhi) Borges Mayorga
Argenis, todo lo que puedo decir aquí lo sabes bien.
No hace mucho regresé a París, busqué en Rue Lepic 15 el Café des deux Moulins y en una mesita del fondo me senté contigo, a tomar algo sin prisa y en silencio, mientras nos dejábamos envolver en el movimiento trepidante de la gente y su colorido.
Así viví ese momento y la realidad es que nos separaban 7,620 kilómetros, pero ¿qué importancia podía tener la realidad?
Siempre me parece que fue ayer y por lo menos han pasado 22 años desde que salimos de la sala de cine en La Previsora, eufóricos con el estreno de Amélie.
Aunque ya pasábamos mucho tiempo juntos, lo que nos hizo más cómplices y más amigos, no fue la ingenuidad de ese personaje, sino su magia.
Ahora, gracias a ese poder de transformación, me gusta pensar que seguirás mirando la foto que compartí contigo desde ese café en París y que me seguirás mirando tan bonito como siempre lo hiciste. Ya no desde Caracas, injustamente, sino desde tu celular en el más allá.
Esa mirada tuya que tanto amor me dio, seguirá iluminando mi vida y ayudándome a respirar cuando el mundo me muestre su cara invivible. Al final, todo pasa, salvo el amor, la amistad y la magia. Gracias siempre.
Emilú Soares
Escribir sobre tí amado hermano, me hace recorrer un camino lleno de paz, alivio, amor, compasión y atención a los detalles. Ahora comprendo que estuviste aquí para enseñarme que definitivamente el amor, el respeto, la paciencia y la prudencia, son las mejores herramientas para construir. Tu imagen impecable, tu mirada limpia, transparente, tu voz pausada, tu firmeza, tus silencios y tus bromas exquisitas, determinaron tu sello, un sello único, exclusivo. ¡Gracias amadísimo hermanito! !Gracias por todo, gracias por tanto! Estarás por siempre en mi corazón. Tu hermana Beatriz.
"Nené "
Querido hermano
Hoy solo dar gracias a Dios y a nuestras almas por permitirnos compartir en este plano lecciones y experiencias de vida que nos hicieron crecer y evolucionar.
Gracias por ser único e inigualable, por tu amor incondicional.
Gracias por tus ideas brillantes , geniales, siempre Chic.
Por tu ocurrencias y sarcasmos que aún recuerdo y me hacen reír.
Gracias por tus palabras acertadas y precisas.
Por tu presencia ahora más cerca que nunca y aunque tu partida fue abrupta con ella entendí que dejaste de estar conmigo para estar en mí.
Gracias por SER .
Fina.🌻
Tu hermana "Mayor"
Hablar de mi hermano menor es recordar al niño hermoso y perspicaz, el más callado ya llegada su adolescencia y el más agudo, mordaz y certero llegada su adultez. Hablar de Argenis es hablar del hombre inteligente, comprometido, solidario, estudioso, amistoso y puntual, tal vez por eso se fue un domingo al amanecer, en silencio, como también llevó el peso de lo incomprendido.
Agradezco cada momento compartido: los chistes, las charlas interminables a la distancia. Nunca te imaginaste, Argenis, cuánto y cuántos te amaron, en el mismo silencio en que viviste; por eso y más, siempre honraré tu vida, Nené.
Este pasajero, es de los que nunca se van y sientes siempre está contigo en los recuerdos. Fue un gran artista. Que bonita ésta idea de las memorias.
Manuel
Argenis es el amigo más leal que he tenido.
También el de las conversaciones más largas. Hablábamos, entre otras cosas, de Madonna y de las chicas Almodóvar, a quienes citamos en todo momento.
Fue testigo de mis afectos, mis conflictos y mis alegrías, que celebraba tanto como yo.
Pensar en Argenis es evocar el buen gusto. Porque no todo el mundo te regala un juego de memoria con imágenes de las películas de Woody Allen, hecho por él mismo. O "Desayuno en Tiffany's", que se convirtió en mi libro predilecto.
Te extraño, amigo. Fuiste y eres relevante en mi vida.
Pablo Blanco
Argenis, mi gran compañero de trabajo en el trayecto compartido en ACCSI. Cuánto aprendí de ti y de ese humor negro que hacía la jornada más liviana... Aún recuerdo el brillo en tus ojos cuando hablabas de tu sobrino Diego. Me encantó coincidir contigo y lo único que lamento es que no supe de ti antes de tu viaje. Es que hasta para ello, fuiste reservado. Donde quiera que estés, luz y paz para ti, querido.
Marilby
Una persona maravillosa, única y mágica. Con un excelente gusto por el arte, los libros y las películas. Le doy gracias a Dios y al universo de haberte puesto esos años en mi camino, ya que llevo en mi corazón todos nuestros recuerdos juntos, conciertos, exposiciones, aventuras, risas y tazas rotas. Para mí sigues de viaje un viaje donde algún día nos cruzaremos y reiremos como en esos nuestros tiempos.
Argenito, mi amigo querido, mi conexión con el mundo en diferentes niveles (arte, literatura, cine, moda, familia, Venezuela, recuerdos, pasado, presente y futuro). Siempre te recuerdo, te pienso y converso contigo en ese otro plano mágico donde estás. En mi corazón y mente eternamente y sé que nos veremos nuevamente en un punto del camino.
Roxana Jiménez
Siempre te voy a recordar como mi compañero de clases y amigo, donde eramos 5 y tú la parte que nos daba balanza en tanto desorden, el de gusto exquisito, el cinefilo que nos recomendaba las películas. El de humor único. Tu partida nos dejó sin palabras. Solo Recordar los momentos vividos.
Maria Alexandra
Mi amigo más inteligente y elegante! Del sentido de humor agudo y bastante oscuro. El que me explicaba las películas que ya no veo, porque para qué si no voy a entender!
Las discusiones intelectuales, por parte de él, porque yo más bruto imposible jajajahaja: “Juan , Chico, mira eso no es así como tú lo vez “ y empezaba su explicación y yo como Homero!
Un privilegio para mí, para mi Hermana , para mi mamá, tener a Argenis en nuestra vida! Y ahí sigue!
J.M.Ponce
Argenis, hablar de ti, es hablar de una persona maravillosa, honesta y con firmes principios. El amigo fiel y consecuente. Tu característico humor negro y ocurrencias me sacaron las risas miles de veces, hasta en los momentos más serios.
Eres el insuperable compañero de trabajo. En los momentos más difíciles para Venezuela, destacaste por tu alto nivel profesional y valiosos aportes, lo que hizo realidad el desarrollo acciones que aún siguen beneficiando a la gente vulnerable de nuestro país. Dejaste una huella imborrable.
Amigo, haces mucha falta, gracias por tus enseñanzas.
Argenis, hoy celebro tu vida.
Alberto Nieves

Gracias por venir, gracias por compartir, gracias totales.
Te recuerdo silente y sonriente, tímido y sincero, te recuerdo como ese gran amigo y hermano de Mairi, mi hermana mayor, a quien acompañé con la tristeza de saber el día de tu partida.... Te abrazo con la energía bonita de tu recuerdo... Vuela alto mi querido Argenis.
Maira
| envía tu memoria compartida |